Causa en Común @ Policía Honesta - Enero 2017, 2017!

 

 

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Anticorrupción policial  

 

La corrupción policial es una de las principales causas de la desconfianza ciudadana en sus instituciones. Para combatirla es necesario comprender cómo funciona y qué la provoca.

 

Corrupción policial. La corrupción policial es el abuso de las responsabilidades que tiene todo policía. Consiste en el ejercicio del poder a su alcance para obtener un beneficio económico, profesional, político, personal o de grupo, dejando a un lado el respeto a la ley.

Existen dos tipos amplios de corrupción policial: la operativa y la administrativa.

 

Corrupción operativa. Ocurre en el trabajo cotidiano de la policía cuando está en contacto con los ciudadanos.

Las formas de corrupción más comunes son: solicitud de dádivas, sobornos o "favores" para evitar multas o infracciones, extorsión para evitar detenciones o consignaciones, uso del cargo para evitar ser multado, detenciones ilegales, privación ilegal de la libertad, amenazas, abuso de la fuerza y abuso sexual. 

 

Corrupción administrativa. Sucede en la interrelación de los policías con su institución y entre los niveles administrativos de la misma. Las más frecuentes son: cobros por pase de lista, cobros por uso de las patrullas o para estar en determinada área, pago de gasolina, equipamiento y reparaciones a patrullas a cargo de los policías, compra de equipo a sobre precio, malversación de recursos públicos, nepotismo, tráfico de influencias.

 

Causas

Para combatir la corrupción existen dos aproximaciones: la individual, conocida como la teoría de la "manzana podrida" y la de corrupción institucional.

La perspectiva de la "manzana podrida" asume que hay agentes con desviaciones de origen en su conducta y, por ello, hay que sacarlos del grupo para que no "contagien" a los demás. Autores como Newham (2000: 6) identifican que:

  • - La avaricia
  • - las motivaciones personales como el ego o el deseo por el poder
  • - la socialización de los pares y/o la organización
  • - la mala selección de los elementos
  • - la inadecuada supervisión y monitoreo del comportamiento
  • - la falta de rendición de cuentas de las acciones de la policía
  • - y la falta de disciplina o sanciones, son los elementos que contribuyen a la mala conducta y a la corrupción policial.

La teoría de corrupción institucional (Newburn, 1997: 17) se enfocan a los factores estructurales del ambiente ligados a la organización como:

  • - mala dirección;
  • - baja visibilidad pública de las acciones policiales;
  • - pacto de silencio;
  • - bajo estatus social debido a los bajos salarios
  • - y el contacto frecuente con criminales con recursos significativos que intentarán sobornar o corromper a los agentes.

 

Tipos

Según los autores Roebuck, Barker (1974) y Punch (1985, 2000) los tipos de corrupción que pueden identificarse en la Policía son:

1. Corrupción de autoridad:

El agente policía recibe beneficio material por virtud de su condición de policía sin violar por la ley per se (bebidas gratis, comidas y servicios).

2. Soborno:

Policía recibe bienes, servicios o dinero para clausurar negocios a un particular o para no adelantar un procedimiento criminal, multa, embargo, entre otros.

3. Robo oportunista:

Robar bienes incautados o posesiones de los arrestados, de los accidentados, víctimas de homicidio, entre otros.

4. "Shakedowns":

Aceptar un soborno para no castigar una violación a la ley, como no hacer un arresto.

5. Protección de actividades ilegales:

Proteger grupos o individuos involucrados en delitos, garantizando la continuidad de los negocios ilícitos.

6. Saboteo:

Saboteo de investigaciones criminales, desaparición de evidencias o bienes relacionados de los negocios ilícitos.

7. Actividades criminales directas:

El policía se involucra directamente en actividades delictivas, violando tanto normas internas como el código penal.

8. Recompensas internas:

Prerrogativas de los oficiales, tales como vacaciones, traslados y promociones son vendidas, canjeadas y subastadas.

9. Plantar o añadir evidencia:

Plantar o añadir evidencia (particularmente en los casos relacionados con tráfico de drogas, pero no exclusivamente).